Investigador chileno analiza el comportamiento adaptativo de cucarachas nativas y lo relaciona con la conducta humana en centros urbanos

Cucarachas nativas Moluchia brevipennis alimentándose de la flor de Mariposita de los Molles (Alstroemeria pelegrina) en Los Molles, V Región de Chile. Fotografía de Cristian Villagra (2014).
Investigador chileno analiza el comportamiento adaptativo de cucarachas nativas

El entomólogo Dr. Cristian Villagra, académico e investigador del Laboratorio de Ecología Sensorial, IE UMCE, estudia los cambios en el desarrollo olfato y la conducta de búsqueda alimento en las cucarachas Moluchia, especie endémica de Chile, que intenta sobrevivir en hábitats modificados por el hombre, donde predominan cultivos. El chileno extrapola la evidencia sobre “homogenización sensorial”, señalando que insectos y seres humanos expuestos a entornos ricos en estímulos sensoriales pueden desarrollar zonas cerebrales y conductas que facilitan su sobrevivencia, mientras que la reducción de estímulos disponibles, tanto en insectos como en humanos, tiene el efecto contrario.

Cristian Villagra, doctor en Ecología y Evolución, profesor titular del Instituto de Entomología,Laboratorio de Ecología Sensorial de la UMCE; desarrolla un estudio que analiza los cambios en el comportamiento de las Moluchia, cucarachas nativas del Chile central, que predominantemente usan el olfato para encontrar su fuente de alimento en la naturaleza: la hojarasca y el néctar de flores. Tras la expansión de las zonas urbanizadas, estos insectos han debido modificar su conducta y con esto, su sistema nervioso.

El investigador explica que la sociedad, e incluso las políticas públicas, son más conscientes del riesgo conservacionista de especies carismáticas como el pudú o el cisne de cuello negro, y pocos consideran que existen insectos que cumplen un rol determinante en el equilibrio ecológico como las cucarachas nativas. “Malamente minimizan la importancia de los insectos a solo bichos nocivos, sin comprender las maravillosas funciones de ellos en el ecosistema. Las cucarachas del género Moluchia son endémicas de Chile y a diferencia de sus parientes citadinos, no se alimentan de basura ni invaden nuestros hogares. Ellas se alimentan de distintas materias de la hojarasca en su vida temprana, y luego al acercarse su etapa adulta se alimentan de néctar y polen de las distintas especies de flores nativas que ofrecen los remanentes del Matorral y Bosque Esclerófilo de Chile central”.

La expansión de las zonas modificadas por el hombre (antropización), como son los monocultivos forestales, donde ocurre un reemplazo de la diversa flora nativa, determina la sobrevivencia de los insectos que dependen de ella. “Este reemplazo significa el despojo de los hábitats naturales de su diversidad multisensorial (visual, auditiva y olfativa), sustituyéndolos por un paisaje sensorial empobrecido, plano y monótono. En este nuevo entorno, modificado por el hombre, las Moluchia deben sobrevivir con un abanico reducido de estímulos sensoriales, incluyendo las claves olfativas que las guían en su conducta de alimentación, que también disminuyen en este ambiente homogeneizado”, agrega el investigador.

En este contraste entre las cucarachas nativas que aún disponen de gran diversidad de estímulos olfativos en su hábitat originario, versus las cucarachas nativas que sobreviven en monocultivos, como son el Eucaliptus, el doctor Villagra ha comparado el desarrollo del sistema olfativo de estos insectos a nivel de la zona del cerebro que procesa los estímulos químicos y las conductas de preferencia de estos insectos.

El experimento fue liderado por la bióloga Mg. Violeta Sotomayor en el Laboratorio de Ecología Sensorial, del Instituto de Entomología UMCE, en colaboración con el Laboratorio de Biología del Conocer de la Universidad de Chile. Asimismo, al evaluar la preferencia de las cucarachas Moluchia por estímulos olfativos florales, en laboratorio, versus la respuesta de una especie desarrollada en cautiverio con un solo tipo de alimento, concluye que los especímenes desarrollados en hábitat nativo responden positiva y rápidamente a la fragancia de las flores, mientras que las cucarachas “domesticadas” no se ven interesadas en estos aromas. Este estudio contó con la participación de Andrés Cajas, estudiante de Pedagogía en Biología UMCE.

Los denominados “efectos del proceso de homogeneización sensorial”, derivado de la pérdida de los ambientes nativos, influyen en que distintos animales reduzcan su repertorio conductual, reduciendo su capacidad de adaptarse a su entorno.

El doctor Villagra amplía las conclusiones, señalando que “el ser humano no es ajeno a este tipo de efectos en el desarrollo de su sistema nervioso y su repertorio conductual, encontrándose que los paisajes monótonos y privados sensorialmente, generado por la antropización debido a la pérdida de biodiversidad, tienen un efecto adverso en la cognición y las respuestas emocionales. Mientras que la exposición a hábitats nativos con gran riqueza multisensorial, generan una restauración psicológica y reducción significativa de los niveles de estrés”, sostiene.

Se espera que la estandarización de las condiciones ambientales derivadas de los efectos del cambio climático, tienda a exacerbar los efectos de la homogeneización sensorial. Por este motivo, para el científico, es clave estudiar este proceso en organismos modelo como son las cucarachas Moluchia y otros organismos, para buscar mecanismos de mitigación de estos efectos en las capacidades cognitivas y la salud humana.

Revisa nuestra sección Tecnología & Ciencia aquí.

Previous Post
congreso Impacta IA 2026

Líderes de la industria se reunieron en Impacta IA 2026 para consolidar la adopción estratégica de la inteligencia artificial en los negocios

Next Post
UCSC certifica a 40 personas en formación sobre hidrógeno verde

UCSC certifica a 40 personas en formación sobre hidrógeno verde

Related Posts