Salud mental masculina: una conversación necesaria en el momento oportuno

salud mental masculina

La promoción del bienestar psicológico de los hombres ha cobrado mayor relevancia en los últimos años, poniendo el foco en una temática que durante mucho tiempo permaneció invisibilizada por creencias culturales y estereotipos asociados a la masculinidad.

Juan Carlos Urbina, académico de la carrera de Psicología de UDLA Sede Viña del Mar, comenta que “la salud mental constituye un componente esencial de la salud integral, sin embargo, las estadísticas internacionales muestran que muchos hombres suelen consultar menos por dificultades emocionales, expresar en menor medida su sufrimiento psicológico y buscar ayuda profesional cuando los síntomas ya han alcanzado niveles significativos de malestar”.

Esta realidad invita a reflexionar sobre la importancia de reconocer tempranamente las señales de riesgo y promover hábitos protectores.

“Desde la psicología y las neurociencias se puede encontrar algunas explicaciones que ayudan a comprender cómo ciertas épocas del año podrían influir en la salud mental. Los cambios en las rutinas, las exigencias laborales, los ciclos académicos, las condiciones climáticas y la cantidad de luz solar que recibe el organismo pueden afectar procesos neurobiológicos relacionados con la regulación emocional”, explica el académico.

Agrega que “es sabido que neurotransmisores como la serotonina, la dopamina y la noradrenalina participan activamente en el estado de ánimo, motivación y capacidad de adaptación al estrés. Cuando las demandas del entorno superan los recursos personales de afrontamiento, pueden aparecer síntomas de ansiedad, agotamiento o depresión”.

Indicadores que pueden alertar sobre una posible afectación de la salud mental:

  1. Cambios persistentes en el estado de ánimo, como irritabilidad frecuente, tristeza prolongada, pérdida de interés por actividades que antes resultaban gratificantes o sensación constante de vacío emocional.
  2. Alteraciones significativas del sueño y la energía, incluyendo insomnio, sueño excesivo, cansancio permanente o dificultades para concentrarse en tareas habituales.
  3. Aislamiento social o dificultades para relacionarse, expresadas en una disminución del contacto con familiares y amigos, pérdida del interés por compartir experiencias o tendencia a enfrentar los problemas en soledad.

Estrategias para fortalecer la salud mental y reducir factores de riesgo:

1. Priorizar un sueño de calidad. Dormir entre siete y nueve horas favorece los procesos de recuperación cerebral, la consolidación de la memoria y la regulación emocional.

2. Mantener actividad física regular. El ejercicio estimula la liberación de endorfinas y otros neurotransmisores asociados al bienestar, además de contribuir a disminuir el estrés y la ansiedad.

3. Fortalecer los vínculos sociales significativos. Conversar, compartir experiencias y pedir apoyo cuando sea necesario activa circuitos cerebrales relacionados con la seguridad, la pertenencia y la resiliencia.

“El bienestar psicológico masculino no es un signo de debilidad ni una preocupación secundaria, por el contrario, constituye una dimensión fundamental de la calidad de vida. Hablar sobre emociones, reconocer las señales de alerta y buscar ayuda profesional cuando sea necesario son actos de responsabilidad y cuidado personal. En una sociedad que avanza hacia una comprensión más amplia de la salud, promover la salud mental masculina significa también construir comunidades más saludables, empáticas y humanas para todos”, expresó el psicólogo.

Continúa leyendo noticias de Salud & Bienestar aquí.

      Previous Post
      Jetour G700 PHEV

       Jetour trae a Chile el G700 PHEV: un SUV 4X4 diseñado para llegar donde otros se detienen

      Next Post
      prácticas profesionales Salfa

      Brecha en prácticas profesionales impulsa mayor participación de empresas en la formación de técnicos

      Related Posts