El sector cervecero nacional cerró el último período anual con un ajuste de -3,5% en su volumen de producción, cifra que se alinea con la tendencia global reportada por el informe internacional BarthHaas 2025/2026, que evidencia un estancamiento o declive en los mercados tradicionales.
Andrés Toro O., nuevo director ejecutivo de la Asociación de Productores de Cerveza de Chile (Acechi), lidera una renovada hoja de ruta estratégica centrada en un ecosistema colaborativo, la sostenibilidad y la protección de la categoría.
En el marco de la celebración del Día Internacional de la Cerveza, la Asociación de Productores de Cerveza de Chile (Acechi) presentó una radiografía de la industria, destacando su resiliencia ante un complejo escenario económico. En 2025 la producción nacional experimentó un ajuste del -3,5% respecto del año anterior, un fenómeno que no es aislado, sino que se condice con lo que está sucediendo a nivel mundial, según lo expuesto por el reporte sectorial BarthHaas 2025/2026, que señala una tendencia global de estancamiento en mercados tradicionales bajo presión económica. En Chile, este resultado se explica, además, por la baja observada en la actividad económica general.
A pesar de este ajuste, la industria mantiene una posición sólida, caracterizada por la madurez de su consumo -que se mantiene en 52,5 litros per cápita anuales- y una clara migración hacia la calidad. Los consumidores chilenos están optando por una «premiumización», prefiriendo menor cantidad a un mayor precio, además de un crecimiento de doble dígito en las categorías de cervezas sin o bajo alcohol (No/Lo), alineándose con las tendencias globales de salud.
Una nueva hoja de ruta estratégica
Desde marzo de 2026, la dirección ejecutiva de Acechi ha sido asumida por Andrés Toro O., ingeniero agrónomo y fundador de Cervecería Guayacán. Como nuevo líder del gremio, Toro ha enfatizado la importancia de unificar la voz de la industria y profesionalizar la entrega de datos oficiales del sector.
Respecto al plan de gestión para este periodo, el director ejecutivo señaló: «Hace un par de semanas realizamos nuestra planificación estratégica, con el fin de definir la hoja de ruta para los próximos 18 meses con un propósito claro: Impulsar un Chile cervecero, sostenible y colaborativo. ¿Qué hay detrás de este compromiso? No se trata solo de cifras de producción. Se trata de fortalecer un ecosistema que es parte fundamental de nuestra identidad y economía nacional. Para nosotros significa proteger la categoría, construir sostenibilidad y fomentar el encuentro. La cerveza ha sido, por siglos, el gran punto de encuentro. Es el acompañante natural del ocio, de las reuniones con amigos y de esos momentos de relajo que son vitales para nuestro bienestar social y emocional».
Impacto y fortaleza del ecosistema nacional
La industria cervecera en Chile no solo es un actor cultural, sino un motor económico transversal. Según los datos consolidados del sector, el ecosistema cervecero destaca por la existencia de casi 400 cervecerías distribuidas desde el norte hasta la Patagonia, las cuales dinamizan el turismo, la gastronomía local y el canal tradicional (almacenes y botillerías). Durante el último año fiscal, el consumo total alcanzó los 10.520.000 hectolitros. Mientras que, en relación al aporte fiscal, la industria de bebidas alcohólicas genera $400 millones de dólares anuales en recaudación indirecta; de ese total, la cerveza es responsable directa del 50% ($200 millones de dólares anuales) por concepto de Impuesto Adicional (ILA) e IVA. Formalmente Chile es considerado un ejemplo de buenas prácticas, con tasas de ilegalidad o contrabando menores al 3%, un activo crítico que el gremio trabaja para preservar frente a distorsiones fiscales.
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