A través de la nueva edición de su estudio Consumer Pulse 2026, la consultora internacional Bain & Company revela que los consumidores están prestando mayor atención a su bienestar físico, mental y emocional, dimensión que en Chile adquiere mayor relevancia incluso que las finanzas.
La salud y el bienestar están ocupando un lugar cada vez más relevante en las prioridades de los consumidores chilenos. Así lo revela la última edición del estudio internacional Consumer Pulse 2026, realizado por Bain & Company, que muestra cómo las personas están prestando mayor atención a su bienestar físico, mental y emocional, junto con buscar respuestas concretas para mejorar su calidad de vida.
De acuerdo con el informe, el 40% de los consumidores nacionales declara haber experimentado niveles de estrés altos o extremos durante los últimos tres meses, ubicándose por sobre Colombia, con un 34%, y solo por debajo de Argentina, que alcanza un 45%. Si bien este indicador también supera el 32% registrado en Europa, los resultados reflejan un escenario que está llevando a las personas a revisar con mayor atención sus hábitos, prioridades y decisiones cotidianas.
A nivel sudamericano, las principales fuentes de estrés están relacionadas con las finanzas, temática mencionada por el 59% de los encuestados. A esta le siguen salud y bienestar, con un 49%, y trabajo, con un 39%. Sin embargo, Chile presenta una diferencia relevante: en nuestro país, salud y bienestar aparece como la principal fuente de estrés, alcanzando un 59%, lo que muestra que las personas están evaluando su calidad de vida de una manera más integral, considerando no solo su situación económica, sino también su estado físico, mental y cotidiano.
Este hallazgo refleja un cambio en la forma en que los consumidores están entendiendo el bienestar. La salud ha dejado de ser percibida únicamente desde una dimensión física y hoy integra aspectos como el sueño, la salud mental, la condición corporal, la alimentación y el equilibrio personal. Bajo esta perspectiva, los consumidores están más conscientes de los distintos factores que influyen en su calidad de vida y de la importancia de incorporarlos en sus decisiones, como lo es la presión económica o la incertidumbre geopolítica.
El estudio también muestra que, en Sudamérica, entre los aspectos más relevantes que consideran los consumidores al momento de pensar en su salud aparecen el sueño, con un 61%; la salud física, con un 60%; y la salud mental, con un 59%. En esa misma línea, los principales objetivos individuales de salud y bienestar en la región son mantener un peso saludable, mejorar el sueño y fortalecer la condición física, lo que refleja una búsqueda activa de cambios alcanzables.
“El informe revela que los consumidores están buscando respuestas más concretas frente al estrés y priorizando hábitos que puedan impactar directamente en su calidad de vida. Que la salud y el bienestar hayan dejado de ser una aspiración secundaria para convertirse en una prioridad cotidiana, incluso por sobre las finanzas, refleja una mayor conciencia sobre el cuidado integral. Este panorama representa una oportunidad para que las empresas revisen con mayor conciencia cómo sus productos, servicios y experiencias pueden contribuir de forma real al bienestar de la población chilena”, asegura Marcial Rapela, socio y Office Head de Bain & Company en Chile.
En sectores como consumo masivo, retail, servicios financieros, seguros, salud, alimentación, belleza, deporte y tecnología, desde Bain agregan que “el bienestar aparece como una oportunidad para diferenciarse y construir vínculos más reales con los clientes. Esto puede traducirse en portafolios más saludables, servicios personalizados, beneficios asociados a prevención, soluciones para mejorar el vivir diario o mensajes más transparentes sobre el impacto positivo de cada producto o servicio a la venta”, agrega Rapela.
El documento también analizó cambios en los hábitos de los consumidores sudamericanos en diversos sectores relacionados a la salud y el bienestar, entre ellos la alimentación. Hoy, las personas buscan aumentar el consumo de comida fresca, proteínas, alimentos catalogados como saludables, granos, cereales y suplementos dietéticos. Al mismo tiempo, están intentando reducir el consumo de comidas rápidas y fast food, alimentos ultraprocesados, snacks dulces y salados, y postres. Esta evolución refleja un consumidor más activo y consciente de la relación entre alimentación y bienestar.
Pese a la cautela que caracteriza el momento actual, la mirada hacia el futuro de los chilenos es más positiva que su evaluación del presente. Según el estudio, un 53% cree que el país estará mejor en los próximos cinco años, lo que demuestra que las decisiones más cuidadosas de hoy conviven con las expectativas compartidas por una gran mayoría de una mejora en el corto plazo.
Este nuevo comportamiento se asocia a la transformación del “consumidor inmediatista”, definido por Bain como un comprador que busca resultados rápidos, elecciones simples y beneficios tangibles. En materia de salud, esto se traduce en una mayor demanda por soluciones que entreguen valor claro y perceptible, ya sea a través de productos más saludables, servicios de bienestar, herramientas de prevención o propuestas que ayuden a simplificar la rutina diaria.
Continúa leyendo noticias de Salud & Bienestar aquí.