Una creciente industria de tecnologías desarrolladas en Chile para mejorar el tratamiento, la rehabilitación y la calidad de vida de los pacientes se presentó en el primer encuentro de industrias creativas y salud PULSO. Además de optimizar costos y tiempos de recuperación, a futuro muchas de estas soluciones podrán entrar a mercados internacionales con el respaldo de una nueva certificación anunciada por el Instituto de Salud Pública.
Matrices biodegradables impresas en 3D para regenerar hueso, implantes y órtesis menos invasivas y terapias inmersivas de realidad extendida son algunos de los desarrollos creados en Chile que demuestran cómo el cruce entre disciplinas puede transformar la rehabilitación y los tratamientos médicos incorporando innovación.
Estas soluciones fueron algunas de las que se exhibieron en “PULSO: primer encuentro de industrias creativas, salud e innovación”, evento organizado por los programas de Corfo Transforma Innovación en Salud y Chilecreativo, junto al Centro de Innovación UC Anacleto Angelini.
La jornada, que reunió a más de 150 asistentes y contó con la charla magistral de Gabriela Genovese, fundadora de Panambí Ventures —un fondo de capital de riesgo enfocado en salud mental y bienestar— dejó una conclusión clara: la colaboración transdisciplinaria no solo mejora la usabilidad clínica y la adherencia a los tratamientos, sino que tiene el potencial de reducir costos para el sistema de salud y los pacientes y abrir un mercado exportador para tecnologías de salud hechas en Chile.
Innovación con impacto clínico y económico
«Los desafíos actuales en salud exigen no seguir haciendo más de lo mismo y juntar pares improbables. Al conectar la innovación en salud con las industrias creativas no solo avanzamos hacia un sistema más preventivo y cercano al paciente, también damos un paso firme para convertir a Chile en un referente en innovación en salud a nivel regional «, destacó Jean-Jacques Duhart, vicepresidente de Transforma Innovación en Salud y de Pro Salud Chile.
A esta visión se sumó Mauricio Cifuentes, gerente del Programa de Economía Creativa Chilecreativo, quien agregó que “distintos sectores enfrentan hoy el desafío de mejorar y optimizar su quehacer. En ese sentido, la articulación de ambos programas de Corfo aporta a la reflexión y permite introducir nuevos proyectos de innovación interdisciplinaria en beneficio directo del fomento productivo del país».
Esta sinergia ya se está materializando en desarrollos locales que unen la creatividad con el tratamiento y la rehabilitación de pacientes, optimizando tiempos y costos.
Entre estas destacan Casku, una órtesis 3D que ha logrado reducir a solo 3 meses los 8 que toman en promedio los actuales tratamientos de asimetrías craneales que afectan al 20% de los bebés. En tanto, las matrices de biomateriales impresas en 3D Osteoprint, que se absorben a medida que estimulan la formación de hueso perdido, podrían tener un valor hasta 10 veces menor que el de prótesis de metal o plástico que se importan para reemplazo de cadera o huesos de cara, destacó su creador, el doctor Pedro Aravena.
CODI, un implante híbrido para la disfunción eréctil severa en desarrollo en MedLab UC, es otro ejemplo de cómo el diseño puede optimizar costos y bienestar. Alberto González, subdirector de Transferencia de la Escuela de Diseño UC señaló que “los costos quirúrgicos podrían reducirse en 15% a 20%, en parte, porque su diseño facilita la instalación del dispositivo y acorta la duración de la cirugía”.
Experiencias inmersivas y paisajes sonoros
El uso del diseño y la tecnología para mejorar el bienestar se reflejó en las herramientas de realidad extendida Kinesix, para rehabilitación física y ya en uso en los centros Teletón, y Alden XR, para el manejo del dolor.
La muestra interactiva permitió a los asistentes probar las plataformas de videojuegos para rehabilitación física y neurológica Kinemotion y Neuro Kinética, ambas desarrolladas en Concepción, y los paisajes sonoros de Mindscapes, basados en grabaciones de ecosistemas naturales para facilitar estados de relajación, regulación emocional y restauración cognitiva.
A esto se sumaron los simuladores hiperrealistas de Plan 3D para practicar toma de muestras de sangre o suturas sin riesgo para el paciente, mientras que la Escuela de Diseño UC destacó un dispositivo para facilitar el uso del espéculo en mujeres con obesidad y la Doctora Silvia Catalán, de la Red de Salud UC Christus, detalló el diseño de un «viaje para el paciente TEA« (Trastorno del Espectro Autista) diseñado por una enfermera de Urgencia como un ejemplo de la importancia de innovar junto a quienes atienden directamente a los pacientes.
Certificación para el despegue internacional
Durante el encuentro, Janepsy Díaz, jefa de la Agencia Nacional de Dispositivos Médicos I+D del Instituto de Salud Pública (ISP), anunció que a fines de abril y como parte de un fondo adjudicado por Corfo, este organismo lanzará una inédita certificación por etapas para dispositivos médicos fabricados en Chile.
“De esta manera, aunque un producto no tenga aún un registro sanitario final, cuente con una certificación oficial de haber sido desarrollado bajo Buenas Prácticas Regulatorias. Esto es clave para que los innovadores chilenos puedan abrirse a mercados internacionales, como Estados Unidos y Europa, pues sus dispositivos nacerán bajo estándares armonizados globalmente”, concluyó Díaz.
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